Su nombre significa «Sanador Divino» o «Dios Cura». Rafael es la fuente espiritual detrás de toda cura, y como mensajero de la Providencia Divina trae la curación a todo el que busca ser saludable. Representa la cura definitiva y esencial de todas las enfermedades, que es el retomo a la Fuente. Rafael nos asiste en la curación de nuestros cuerpos, mentes y corazones.