"Cajón de palabras" es una de las canciones más personales y vulnerables que he escrito jamás. Inspirada en las primeras etapas del Alzheimer de mi padre, esta pieza explora el miedo a perder la memoria, la identidad y la capacidad de expresar amor a través de las palabras. En lugar de escribir como un testigo, elegí adentrarme en la mente de alguien que experimenta el olvido desde dentro; la escribí poniéndome en la piel de quien padece la enfermedad, pensando en que algún día podría pasarme a mí. Esta canción es tanto un homenaje a mi padre como una reflexión sobre la naturaleza frágil de la memoria, recordándonos que incluso cuando las palabras se desvanecen, el amor y la conexión humana aún pueden permanecer vivos a través de la presencia, el tacto y el corazón.