CIEN CITAS
El Libro de las Cien Citas Hay historias que nacen escritas antes del primer latido, como si el universo supiera quién sería nuestro destino. Y tú y yo éramos un libro de cien citas por vivir, pero el tiempo cerró capítulos antes de dejarnos seguir. Glarissa, tu nombre vive en la brisa cuando la luna empieza a temblar, como una constelación perdida que nunca dejé de buscar. Quedaron calles sin recorrerse, promesas bajo algún neón, las risas que debían quedarse viviendo dentro del corazón. Y aunque el destino fue tan breve, jamás me atreví a discutir, porque amarte fue la página más hermosa que aprendí. Tal vez no tocó terminarnos, tal vez fue solo coincidir, ser dos almas en la noche que debían luego partir. Éramos un libro de cien citas, y apenas rozamos la mitad, pero en cada página dormida late intacta nuestra verdad. Glariss, si algún día abres la luna y mis letras caen sobre el mar, sabrás que sigo guardando tu historia donde nadie la puede borrar. Imaginé la cita setenta, viendo tus ojos al amanecer, la noventa bajo tormentas, la cien prometiendo volver. Pero la vida cambia rutas, y yo tuve que comprender que amar también significa dejar al otro florecer. Y aunque no sea yo quien te acompañe a cumplir tus sueños al final, quiero verte conquistando el cielo con esa fuerza celestial. Yo caminaré mis silencios hasta volverme a construir, porque perderte me hizo fuerte y me enseñó a resistir. Y si la vida da otra vuelta y nos vuelve a reunir, que sea cuando ambos sepamos cómo quedarnos sin huir. Éramos un libro de cien citas, un universo sin concluir, la herida más bella del alma, la razón por la que aprendí a partir. Y aunque cierre hoy sus páginas, nunca dejará de existir, porque los grandes amores no terminan… aprenden a vivir. Si un día cuentas tus estrellas y sientes una más latir, será Royo recordándote que en otra vida… nos faltan citas por escribir.
Download
1 formatsVideo Formats
Right-click 'Download' and select 'Save Link As' if the file opens in a new tab.