Hay lugares que creíamos casa
y un día, sin aviso, se derrumban.
Esta canción nace de ese instante en el que todo se rompe:
los vínculos, las certezas, la idea de pertenencia.
Del duelo silencioso por lo que fue
y por lo que pensábamos que iba a ser.
Pero también habla de lo que viene después.
Del momento en el que, entre lágrimas, te levantas, miras hacia delante y entiendes que tu hogar no era un sitio, sino tú.
Dejar atrás no siempre es huir.
A veces es sobrevivir.
A veces es volver a empezar.
🎶 Gracias por escuchar.
Si esta canción te acompaña en algún proceso,
no estás sola.