Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
En este Año Nuevo, quiero enviarles un cálido abrazo y mi más sincero agradecimiento por su fe y compromiso con nuestra Iglesia. Este es un tiempo para reflexionar sobre las bendiciones que Dios nos ha concedido y para renovar nuestra esperanza en el Señor, quien siempre camina a nuestro lado.
¡Feliz Año Nuevo y que el Señor los colme de su gracia y paz!
Monseñor Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Monterrey