¡Hola!, ¿Cómo estás?
¿Qué te ha traído este nuevo día?
Dime qué hay dentro de tu cabeza.
Si estás en dolor o en alegría,
y si hay algo sobre tu mesa...
¿Sientes suelo firme bajo tus pies,
o están ocupadas tus manos?
El suspiro que callas, dime qué es.
Si aún nos llamamos hermanos...
¿Quién te informó que luna dormía
y que el sol aún no despertaba?
¿Quién te dijo que nunca llegaría
hasta tus ojos la luz del alba?...
Tú sabes que vamos por el mismo sendero.
Que voy a tu lado, ¡no lo olvides jamás!
Quería acordarte que soy tu amigo sincero.
Y hoy tan sólo decirte: ¡Hola!, ¿cómo estás?
(c) Francisco Escaño
Febrero, 2010