En Ovejas, Sucre, una niña de 15 años fue atacada con ácido mientras dormía. Se llama Verónica Castillo. Su rostro, su cuerpo y su vida quedaron marcados para siempre.
La madrugada del 7 de marzo cambió todo. El ataque fue brutal, el silencio que lo siguió, aún más doloroso.
Hoy, el pueblo murmura, las versiones se cruzan y el agresor sigue libre; Verónica intenta volver a sonreír, pero el miedo no se va y la pregunta sigue en el aire: ¿Quién fue?
Una historia que duele, pero que necesita ser contada.