Es una práctica ancestral profundamente arraigada en la vida rural. Más que una simple labor productiva, representa un momento de encuentro comunitario, donde las familias campesinas se reúnen para trabajar en conjunto y mantener vivas sus costumbres.
Esta labor, sigue siendo una parte muy importante en la subsistencia de un gran número de familias Empedradinas que aun confían y desarrollas la pequeña ganadería campesina