Ver niños prodigio en acción produce una de dos reacciones:
1. Admiración por ese prodigio de la naturaleza.
2. Frustración y apatía por uno no ser capaz de tocar ni una fracción de o que ese niño toca (a pesar de años de práctica personal).
La primera es la única respuesta cuerda que debemos tener ante este tipo de maravillas.
No sobre recordar que cada uno de nosotros está en un proceso diferente en nuestro paso por esta tierra.
Y no tiene sentido compararnos con estos prodigios... ni con nadie más.
Dicho esto, podemos aprender mucho de prodigios como Gavin George, niño genio del piano.
En este video lo veremos en una presentación solo en el Carnegie Hall de Nueva York.
#aprendermusica #clasesdemusicaonline #aprendermúsica