La prosocialidad se refiere a un conjunto de comportamientos destinados a beneficiar a otras personas o a la sociedad en general, sin esperar nada a cambio. Esto incluye acciones como ayudar, consolar, donar, cuidar y compartir. La conducta prosocial es fundamental para promover la cohesión social, reducir conflictos y mejorar la calidad de vida en una comunidad. Además, las personas con conductas prosociales suelen ser muy sensibles a las necesidades de los demás y se esfuerzan por contribuir al bienestar colectivo.