Pieza de videoarte experimental. La llamada es un viaje en el tiempo entre la autora: una mujer de 46 y ella misma a los 16 años. El televisor es el aparato editor y el dispositivo para viajar donde se establece un diálogo entre sus dos temporalidades de un mismo cuerpo femenino; el de 1996 y el del 2026.
Con la intervención física de material VHS doméstico regrabado con dos generaciones desde la pantalla, se construye una llamada telefónica imaginaria y casi imposible entre ellas.
La pieza explora la autorrepresentación, el pacto ficcional y el cuerpo frente a la cámara como acto de presencia, la manipulación de la imagen y la poética es el lenguaje, y la pantalla el espacio de experiencia y conexión.