Un sábado me encontraba un poco pensativo respecto a cierto tema, no sabia que hacer el resto del día pues el plan que se había hecho se canceló de improvisto, pero aun así ansiaba ver a mi amada mujer, Valeria, la más hermosa de todas, ya estando ahí, entre la plática, aparecieron muchas mariposas dándonos una idea de que era probable que lloviese pero desafortunadamente no fue así.